Os mostramos las flores de una historia de amor muuy grande (por la estatura de los novios). A Vero la conocemos desde hace más de diez años y como muchos jóvenes españoles, tuvo que emigrar, en este caso a Houston. Si no llega a ser por eso, no se hubiera cruzado en su vida Daniel, un gran tipo muy simpático y que no le hace ascos a los chistes andaluces ni a la física cuántica. Es un caso más de cómo una circunstancia dura (irse a miles de kilómetros de casa) se torna en el principio de una gran y bella historia.
Se casaron en junio, en la parroquia de S. José de Calasanz. Al igual que en la boda de Cristina y Miguel, la ceremonia fue muy emotiva y entrañable, con sus emociones en forma de lágrimas de alegría.... que fue mayor aún cuando unas pocas horas después, el Granada CF ascendía a primera división.
Vero eligió un ramo variado con colores cálidos, con ornitogalum, freesias y rosas. Para la decoración del templo optaron por centros blancos.

